Es muy importante trabajar a diario el área motora con las personas usuarias del Centro de Día, ya que la mayoría de ellos manifiestan problemas específicos en áreas del desarrollo motor tales como habilidades motrices básicas, esquema corporal y control de las funciones corporales. Suelen tener déficit de coordinación óculo-manual, de lateralidad y de control visual motor. La falta de equilibrio, el escaso tono muscular, la torpeza de movimientos y la flacidez de manos son otras características que presentan.
Para ello ayudados de los recursos e instalaciones deportivas que dispone la Fundación se trabajan diferentes áreas, todas ellas adaptadas a las capacidades individuales que manifiestan los usuarios:
- Control postural: en bipedestación, posición horizontal y en sedestación.
- Equilibrio: apoyado en una sola pierna, en una postura estable en bipedestación, sobre una superficie estable en sedestación, sobre una superficie inestable en bipedestación y sobre una superficie inestable en sedestación.
- Motricidad gruesa: llevar a cabo movimientos amplios con ambas piernas a la vez, con ambas piernas de manera independiente, con ambos brazos a la vez, con ambos brazos de manera independiente, saltos, movimientos amplios de tronco y cadera
- Motricidad fina: acción de agarre con ambas manos de manera independiente, con ambas manos a la vez y utilizando la pinza con los dedos.
- Autonomía en el desplazamiento: andando, corriendo, mediante arrastre y sin ayuda física. Con supervisión continua para vigilar posibles crisis.
- Orientación espacial, desplazamientos guiándose de estímulos auditivos y mediante segmentos corporales.
- Coordinación realizar acciones que requieran movimientos de pinza con precisión, coordinación óculo- manual, coordinación óculo-pie, realizar movimientos con varios segmentos corporales a la vez.
- Autocontrol, capacidad de pasar de un estado de hipotonía a hipertonía y viceversa; mantener un estado de relajación muscular.

