El centro CeRA de Hospitalarias Fundación Purísima Concepción ha acogido esta semana una actividad centrada en la parentalidad positiva, generando un espacio de encuentro, aprendizaje compartido y diálogo entre familias y alumnado.
La iniciativa contó con la participación de cuatro familiares del alumnado del área de Habilidades Académicas —dos madres y dos abuelas—, que compartieron con el alumnado su experiencia personal y profesional a través de testimonios cercanos y llenos de significado. Sus intervenciones permitieron abrir un espacio de escucha y reflexión sobre valores, compromiso y experiencias de vida que ayudan a construir referentes positivos para el futuro.
Esta actividad se enmarca en la apuesta educativa de Hospitalarias Fundación Purísima Concepción por fortalecer la relación entre familia y escuela, entendiendo que la educación es un proceso compartido que requiere acompañamiento, corresponsabilidad y comunidad.
A través de sus testimonios, las participantes trasladaron al alumnado aprendizajes vinculados a valores esenciales para la convivencia y el crecimiento personal. Entre ellos, la importancia de la generosidad, el respeto y el cumplimiento de las normas, la necesidad de cuidar el orden y el entorno en la vida cotidiana, el valor de acompañar procesos vitales con responsabilidad y sensibilidad, y el compromiso con el cuidado de la naturaleza y el respeto hacia los animales.
Escuchar estas vivencias desde una perspectiva cercana permitió al alumnado comprender mejor el esfuerzo y la dedicación presentes en sus propias familias, poniendo en valor el legado que madres y abuelas transmiten a las nuevas generaciones.
Además, iniciativas como esta refuerzan el modelo educativo que promueve la institución, centrado en la parentalidad positiva, un enfoque que apuesta por educar desde el respeto, la comunicación, el afecto y el establecimiento de límites saludables, generando entornos familiares seguros y estimulantes para el desarrollo de niños, niñas y jóvenes.
Desde el centro se ha querido agradecer especialmente la generosidad y cercanía de las participantes, que con su tiempo y su testimonio han contribuido a enriquecer la experiencia educativa del alumnado.
Actividades como esta demuestran que cuando la familia y la escuela caminan juntas, se generan oportunidades reales para educar en valores y construir comunidad.
Esta iniciativa se suma a otras acciones que desarrolla el centro para impulsar la participación familiar en la vida educativa, una línea de trabajo recientemente reconocida por su contribución a la promoción de la parentalidad positiva.


