Las personas que son atendidas en el Centro de día presentan grandes necesidades de apoyo. En la intervención que se realiza con cada una de ellas se parte de la valoración y posterior puesta en marcha de lo que requieren para adquirir, realizar y/o potenciar habilidades básicas de la vida diaria.
La motricidad fina es una de las aptitudes que más se trabaja con ellos, ya que es indispensable en su día a día en tareas cotidianas como usar los cubiertos, abotonar, subir cremalleras, etc. Para conseguirlo existen actividades y ejercicios que potencian estos logros y uno de ellos es el ensartar bolas o cuentas, enhebrar hilo o cordón, etc.
Además no sólo obtienen mejoras en su motricidad fina, buen desarrollo óculomanual, coordinación visomotora y fuerza de los grupos de músculos implicados, sino también en un aumento de su autoestima, atención y creatividad a través de la realización de preciosos collares, pulseras, llaveros o diferentes adornos que ya dicho sea de paso, cualquier persona puede adquirir para sus eventos o celebraciones.
La metodología de trabajo está basada en el apoyo conductual positivo, ofreciendo todas las herramientas necesarias en clave de mejora y destacando con refuerzos positivos (tangibles y sociales) sus conductas más adecuadas y en la autodeterminación, planteando objetivos individualizados y adaptados a cada uno de ellos, dando especial importancia a sus deseos y preferencias y a sus capacidades de elección y decisión.

