Aunque los granadinos lo sabemos desde siempre, el agua de Granada es la mejor de Europa, y no es que lo digamos nosotros, expertos sobre la materia evaluaron su calidad, según se desprende de sus análisis, y de los estudios comparativos con otras aguas españolas y europeas, la opinión es que es una de las mejores aguas utilizadas para el abastecimiento, consiguiendo un Certificado a nivel europeo con una calificación de sobresaliente.
El agua recogida por los ríos de las sierras de Huétor Santillán y Sierra Nevada es almacenada en los pantanos de Quéntar y Canales, y posteriormente transportada hasta la ETAP -Estación de Tratamiento de Agua Potable- donde se potabiliza el agua natural, es decir, el agua pasa por unos procesos para hacerla apta para el consumo humano.
Un grupo de usuarios del Centro Ocupacional visitaron la planta de potabilización de Emasagra. Les enseñaron como recogen el agua en piscinas y como llega por el denominado “Canal de los Franceses” hasta la potabilizadora.
Les explicaron que en épocas de escasez de agua, disponen de una serie de sondeos de emergencia a lo largo de la Vega, de los cuales se extrae agua de forma responsable y no sobreexplotar de este recurso.
Se tuvo la oportunidad de ver las distintas fases por la que pasa el agua antes de llegar a nuestros hogares, y nos enseñaron el rincón zen de la potabilizadora, una zona rodeada de grandes cipreses con una fuente en medio cuya agua al caer tiene un efecto relajante en todo aquel que lo escucha. Visita relajante, enriquecedora y saludable.












