Se han celebrado dos jornadas organizadas por Plena Inclusión —red de la que formamos parte— bajo la denominación Soledad Cero. Esta iniciativa reúne a entidades de distintas federaciones con un propósito común: prevenir y combatir la soledad no deseada entre familias de personas con discapacidad intelectual y del desarrollo (PDID).
En representación de Hospitalarias Fundación Purísima Concepción, participaron Ana Raya, trabajadora social de nuestro centro, y de Mª Angeles, una madre de persona usuaria, quienes aportaron la visión local y cotidiana de nuestras familias. Ambas intervinieron en los debates y dinámicas, compartiendo experiencias que enriquecieron el encuentro.
¿Por qué Soledad Cero?
El proyecto nace con un objetivo clave: caracterizar la percepción de soledad no deseada en las personas cuidadoras principales. Este conocimiento resulta esencial para implementar acciones concretas que prevengan y reduzcan el aislamiento en las familias.
Durante las jornadas se destacó que la soledad no deseada no es exclusiva de familias mayores; también aparece en etapas tempranas de la vida, cuando el acompañamiento y los apoyos resultan insuficientes o se diluyen con el tiempo. Asimismo, se subrayó la necesidad de un cambio social profundo: de políticas, de cultura comunitaria y de atención a las familias.
Aprendizajes y buenas prácticas
Las sesiones permitieron compartir aprendizajes y experiencias reales, con un doble enfoque:
- Centrado en la familia, poniendo voz a los retos de quienes cuidan en el día a día.
- Con mirada comunitaria, para explorar soluciones innovadoras que fortalezcan las redes de apoyo y mejoren la calidad de vida de las familias.
Entre los factores que generan aislamiento se identificaron: el sobrecoste económico del cuidado, la carga sostenida que recae habitualmente sobre mujeres cuidadoras, la fatiga emocional y la dificultad de conexión con redes externas.
Nuestro compromiso
En Hospitalarias Fundación Purísima Concepción reafirmamos nuestra implicación con este proyecto y nos comprometemos a impulsar en nuestro entorno:
- Espacios de encuentro comunitario: grupos de apoyo, actividades compartidas y redes vecinales.
- Colaboraciones con entidades locales: para articular apoyos complementarios a nuestros servicios.
- Formación y sensibilización: dirigida a familias, profesionales y ciudadanía, para visibilizar la soledad y combatir estigmas.
- Incidencia en políticas públicas: reclamando el reconocimiento de la soledad no deseada como un problema de salud social y comunitaria, con recursos adecuados para afrontarlo.
👉 Invitamos a familias, profesionales y entidades de nuestro entorno a sumarse a este reto: la soledad no se resuelve de manera individual, sino colectivamente.

