La contribución a la comunidad de las personas con discapacidad intelectual, teniendo en cuenta la perspectiva que aporta el modelo de vida centrado en la persona, genera nuevas redes y experiencias enriquecedoras a todo el que participa de los proyectos como el voluntariado, autonomía, guía turístico, apoyo activo en el centro, accesibilidad cognitiva, lectura fácil… por destacar algunos de ellos.
Son experiencias que suman retos y metas. En esta ocasión y durante dos semanas, grupos de nuestros centros Centro Ocupacional Realidad 2001 y residentes de RDP han contribuido en la formación del alumnado de 2º y 3º del Grado de Terapia Ocupacional de la Universidad de Granada. Una profesión que facilita las estrategias y adaptaciones que las personas necesitan para ser más independientes y autónomas.


Frases como “la voluntad vale”, “sí se puede…” se hacían eco en las aulas para contar a los futuros profesionales la capacidad de eliminar las barreras sociales y físicas contando con los apoyos y adaptaciones que cada uno/a necesita. El grupo en torno a una mesa llena de dinámicas, ha reflexionado sobre el proceso de envejecimiento activo, los programas de intervención basados en sus propios intereses que sirven de herramienta para el cumplimiento de sus objetivos personales.
Ha sido una gran oportunidad de concienciar que la consecución de sus proyectos de vida pasa por la eliminación de barreras gracias a establecer los apoyos y las estrategias que les permitan superarlas.


