Alto y claro es el mensaje que transmiten Ismael y Pablo, dos de los residentes de RDP que pertenecen al grupo de autogestores, donde junto a catorce compañeros se reúnen semanalmente con la finalidad de poder tener una vida como cualquier otra persona.
El grupo de autogestores en RDP se creó hace ocho años, un lugar donde se «entrenan» y aprenden cuáles son sus derechos y a defenderlos, a conseguir sus objetivos, a decidir por ellos mismos, siendo protagonistas de su propia vida.
Reclaman ser tratados como adultos, respeto y oportunidades, para poder sentirse realmente integrados de una manera normalizada en la sociedad y poder participar como ciudadanos de pleno derecho, sin sentirse ridiculizados o vejados.
Lo importante es ser el protagonista de su propia vida y no verla desde fuera mientras otros deciden por ellos.

