Como cada 30 de octubre la familia hospitalaria conmemora la muerte de nuestra fundadora María Josefa Recio. Hace 132 años que fallecía en Ciempozuelos. Aunque la vida como religiosa se desarrolló en esta ciudad, la mayor parte de su existencia la pasó en Granada donde nació, creció, trabajó como costurera, se casó, donde forjó su amistad con María Angustias Giménez y conoció al padre Menni.
Granada fue testigo de cómo esa dulce niña tomo conciencia de que Dios la llamaba junto a su amiga a realizar un proyecto de misericordia y hospitalidad que diera respuesta a las necesidades de las mujeres con enfermedad mental de su época.
Queriendo reflejar este hecho, un grupo de personas usuarias del Centro de Día Ocupacional y residentes de RDP se han desplazado a la Parroquia de San Justo y Pastor, de la cual era feligresa María Josefa y su familia y en cuyo templo recibió el sacramento del bautismo y del matrimonio.
En la visita se ha recordado la figura de María Josefa: su entrega a los más necesitados, su gran amor a Dios y a su Santísima Madre, su unión a María Angustias y su deseo de que las casas de las hermanas fueran casas de HOSPITALIDAD, así con mayúscula.
Para finalizar se ha realizado una oración en la que se ha pedido por toda la familia hospitalaria para que sea signo de amor y ejemplo de misericordia para el mundo.

De manera paralela, grupos de los distintos recursos se han pasado por las figuras de piedra de nuestras fundadoras que presiden la Fundación. Flores, macetas y trabajos dedicados, a modo de agradecimiento por su cariño, tesón y entrega a las personas que atendió. Vivió para los demás, desde una entrega total, sin pretensión de reconocimiento alguno.

También en el Colegio se ha trabajado con material audiovisual adaptado en los que se hace referencia a la corta pero dilatada vida de amor, entrega y hospitalidad de nuestra fundadora. Hoy especialmente damos gracias por su vida.
Material para trabajar en casa: BANCO DE RECURSOS

