Tras realizar una encuesta donde se analizan situaciones que podrían ser mejoradas en el trato con las personas que se atienden, que de forma anónima y voluntaria rellenaron profesionales y usuarios del centro, la Comisión de Ética de la Fundación Purísima Concepción de Hermanas Hospitalarias Granada, pone en esa primera toma de contacto las bases para el proyecto “la dignidad como principio y como fin”.
La importancia de los pequeños detalles, la autoevaluación, la transparencia, el respeto, el trabajo en equipo… y un largo etc de virtudes que pretenden ser aspiración para todos los profesionales, un trabajo que se incorpore en un plan personal e institucional cuya meta sea la felicidad de toda la comunidad hospitalaria: usuarios, familiares, colaboradores…
Es complejo el puzzle de buenas prácticas, capacidades, tiempos y recursos que deben encajar para que la dignidad de todos sea la excelencia que se desea. Si algo falla todo se ve afectado, si algo mejora todo se ve mejorado
Por esto se ha comenzado una formación con profesionales de todos los dispositivos para crear espacios de reflexión y deliberación sobre las buenas prácticas que llevan a todos a garantizar el trato digno de las personas que se atienden cada día. Con las aportaciones de todos en estos encuentros se va alimentando y enriqueciendo el Proyecto, pues se parte de dos principios: nadie sabe más que nadie y el todo es más que la suma de las partes.






