Las personas con diversidad funcional, ya sean niños o adultos, pueden presentar a lo largo de su ciclo vital gran diversidad de retos y situaciones difíciles para los colaboradores que han de proporcionarles los cuidados y los servicios de apoyo que precisan. Uno de los retos más importantes tiene lugar cuando la persona con discapacidad presenta problemas de conducta graves.
El trabajo como profesional adquiere valor cuando se busca su máxima calidad de vida:
- Se proporcionan planes de apoyo individualizado basados en los principios de normalización y en el de inclusión, dirigidos a que las personas atendidas logren satisfacción y bienestar.
- No cuidamos. Apoyamos y acompañamos.
- Se asume que estas personas, como cualquier otra persona, pueden participar y aportar cosas valiosas a la comunidad, desarrollando sus capacidades y teniendo aspiraciones, deseos y necesidades de relaciones interpersonales comparables a las del resto de los ciudadanos.
- Enseñamos, no castigamos.
- Se facilita y promueve la participación de las personas atendidas y de sus familias en los procesos de toma de decisiones que afectan a los servicios que se les presta.
- Reconocemos que el éxito en los programas de atención depende necesariamente de la participación de todos mediante el trabajo en equipo, con autodeterminación y ética.
Son unas pequeñas pinceladas de lo tratado en el Curso «Intervenciones positivas ante los problemas de comportamiento» impartido por la Psicóloga Mª Victoria Martín Cilleros, Profesora del departamento de “Didáctica, Organización escolar y Métodos de Investigación” de la Universidad de Salamanca y con una larga trayectoria en la elaboración e impartición de cursos de formación dirigida a profesionales del ámbito de la discapacidad venida con Global CESS.
Trece de nuestros profesionales sacando jugo al lado positivo de las cosas.
«Cualquier vida es única e irrepetible y tiene tanto valor como otra. Si hubiese una vida sin importancia, ninguna sería importante» Olga Bejano.



