Paco Reyes, Rosa Ucendo, Ángel Martín, Pilar Rosas, Carlos Granados y Antonio Fernández son muchas de las personas con discapacidad que a lo largo del año cursan Educación Secundaria de Adultos.
El equipo técnico y profesional de la Residencia de Adultos, mantienen un contacto directo con los institutos granadinos, en este caso con C.E.P.E.R. Almanjáyar–Cartuja, donde nuestros residentes Carlos Granados y Antonio Fernández han obtenido su titulación de E.S.A. ¡Ya son graduados!
A lo largo del periodo lectivo se les proporciona los recursos y apoyos adecuados para que creen hábito, que las actividades y trabajos estén al día, y puedan preparar sus exámenes. Todas las semanas un grupo de voluntarios acuden para trabajar con ellos y ser un refuerzo extra al esfuerzo y dedicación que han realizado.
“Estoy muy contento, me había infravalorado” decía Carlos al recibir su título, que ahora va a pensar qué hacer en el futuro.
Según nos cuenta Blas Ruíz, profesor de la asignatura de Científico de Antonio F. “La E.S.A. se adapta a las personas con diversidad de una manera muy gradual y atendiendo a las necesidades de cada persona. En el caso de Antonio, la duración que ha tenido la obtención de su título ha sido de tres años”.
Además, añade “Antonio ha sido un alumno comprometido y con ganas de estudiar”. Destaca la forma en las que a Antonio le gustaba comenzar las clases “con un abrazo” y no olvidará el momento en el que a Antonio se le comunicaba que había aprobado el y, por consiguiente, había obtenido el título. “Yo espero que este esfuerzo tan importante que ha hecho, le sirva para que siga formándose”
Conseguir el grado es un pildorazo de motivación para seguir con estudios medios y/o superiores ya que, nos cuenta Antonio “aunque la diversidad funcional haga que todo sea un poco más difícil, esto no es sino, un sinónimo de superación”.

