Desde el Centro de Día Purísima Concepción, la llegada de la primavera marca el inicio de una hermosa iniciativa: sembrar flores. Pero detrás de este gesto floral está la generosidad del Vivero Proflor Plantas, que cada vez que acudimos, nos acoge con alegría y nos obsequia con plantas que luego se convierten en un proyecto muy gratificante.
Esta actividad no es solo una cuestión estacional, sino un compromiso anual que abre las puertas a oportunidades inclusivas y terapéuticas para quienes participan. Cada año, personas de diversas habilidades encuentran un espacio para desarrollar capacidades motoras, cognitivas y sensoriales. La siembra y el cuidado de las plantas no solo florecen en bellos ejemplares, sino que también cultivan la responsabilidad y el cuidado mutuo entre los participantes.

Pero este año, la primavera trae consigo algo más que flores. Se suma un nuevo proyecto lleno de ilusión: la recolección de plantas y la creación de bolsas aromáticas para su venta en los quioscos de la Fundación. Esta iniciativa no solo promueve la autonomía y el sentido de logro entre los usuarios del centro, sino que también fomenta un profundo sentimiento de pertenencia a una comunidad que crece con cada nueva actividad.
En este camino de sembrar y cosechar emociones, el Centro de Día Purísima Concepción celebra la generosidad del Vivero Proflor Plantas y el compromiso compartido de construir un espacio donde cada flor, cada aroma y cada sonrisa son parte de un jardín de inclusión y esperanza.


