Hace unos días, ocho de nuestros usuarios de la Residencia de Adultos y Vivienda Tutelada, pudieron deleitarse del contacto directo sus tutoras legales, en este caso particular de la Fundación Mª Josefa Recio de Hermanas Hospitalarias en Valladolid.
Fue un encuentro muy esperado por los chicos. Paco, Isa, Conchi, Antonia, Nieves, Antonio, Dolores y Nieves vivieron con ilusión y nerviosismo los momentos previos a verse, y por supuesto del momento en sí mismo, en el que disfrutaron de unas horas de convivencia: almuerzo, merienda, risas, charlas, confidencias y recibieron un detalle personal desde el cariño y atención de sus tutoras.
Es de vital importancia para las personas con las que trabajamos, la presencia y cercanía de las entidades que ostentan su tutela, evitando que los chicos perciban esta figura como alguien lejano que de vez en cuando decide sobre aspectos importantes de sus vidas.
La calidez del contacto, la frecuencia, el cariño y el interés demostrado en el progreso y evolución de cada uno de los tutelados, así como el trabajo coordinado con el centro de pertenencia, facilitan e intervienen directamente en el bienestar social y emocional del usuario.
A pesar de la distancia, nuestros residentes mantienen un contacto frecuente y continuado con sus tutoras a través de llamadas y videollamadas que son coordinadas desde el Departamento de Trabajo Social.
NO HAY DISTANCIA SUFICIENTEMENTE GRANDE PARA NO HACER SENTIR IMPORTANTES A NUESTROS USUARIOS.

